RETO 28: Llamados para servir

Nuestras  manos son  capaces de  desempeñar diversas  funciones que van desde las  pequeñas  y  delicadas, hasta las  más  grandes y  pesadas.

Un  hermoso  himno  de  nuestro  himnario nos  dice: “manos  cariñosas, manos  de Jesús, manos  que  llevaron la  pesada  cruz, manos que supieron solo  hacer el  bien”

Las  manos de Jesús al  ser atravesadas por  los  clavos, derramaron  sangre que  desataron  el  poder y  la  autoridad  de  Dios para  todos  los que creemos  en El. Gloria  a esas  manos, aleluya  amén.

La Biblia  contiene una  gran cantidad  de textos en  donde  podemos ver claramente como  las  manos tiene un rol importante a la  hora  de  transmitir bendición.

Hoy, Dios  nos  ha hecho un  llamado especial para  una  vocación santa, ser las  manos  de Jesús  en la tierra. Y de  esta  manera podamos  bendecir  vidas; vecinos familias, iglesias.

Somos  llamados para  traer vida. Jesús  derramo  de  sus  manos unción, poder y  desato cualquier  estancamiento y  sequia a nuestra  vida, familia, ministerio, finanzas etc.

Debemos  entender  que  el Espíritu Santo es  quien otorga la  gracia y  el respaldo para  que podamos realizar la  obra  de  sanidad sobre las  personas.

Somos llamado para desatar ligaduras  de impiedad, para  deshacer los haces  de opresión, para  romper todo  yugo, para  partir  el pan con el  hambriento, para  aliviar a  los  pobres errantes, para  cubrir  al  desnudo, y cuando  esto  hagamos; la  gloria  de Jehová, será  nuestra  retaguardia. Isaías 58:6,7.

La Palabra de Dios  nos  enseña que  uno  de los  principales propósitos de Dios al  crear  al  hombre fue: SERVIR. Génesis 2:4, 5:15. Luego  de  crear  al hombre lo puso  en  el Edén para que lo labrara y lo guardase. Es decir, lo puso a su servicio.

Qué  es  servir? Es estar  empleado en la ejecución de  una cosa por mandato de  otro. Somos  servidores  de Dios y al poner nuestros talentos al servicio de los demás, estamos sirviendo a Dios.

¿Por qué  debemos servir? Porque  es  un mandato. Ex 23:25.

Jesús nos dio el ejemplo Mr. 10:45. La vida de Jesús estuvo impregnada de  servicio, su ejemplo de misericordia supera cualquier enseñanza humana, pues Él no solo dijo, también puso su vida al servicio de los demás.

¿Cómo debemos  servir? Santiago 2:15, 16. El servicio comprende un estado “activo”, pues no basta solo con sentir dolor por alguien que tiene carencias o que atraviesa una circunstancia difícil, es necesario mirar, sentir y actuar como el señor Jesús.

Debemos servir con alegría Salmos.100:2.  El servicio no debe ser motivo de carga ni de  obligación.

Debemos servir  con humildad. Hechos 20:19.  Nuestra  vocación de servir debe reflejar  nuestra comunión con Dios, nuestras obras hablarán de lo viva que se encuentra nuestra fe.  En Romanos 12:10-13 se  nos  dice  que  debemos  amarnos con caridad fraternal, ardientes en espíritu, sirviendo al Señor.

Somos creyentes redimidos con la  sangre  de Cristo y tenemos la  oportunidad de  demostrar nuestra gratitud a Él, utilizando nuestras manos como  instrumentos  de DIOS ayudar a quien lo necesite.

Imaginemos cada una de las obras de misericordia que podemos hacer en beneficio del prójimo, será una gran oportunidad para ilustrarle al mundo como es el amor de Dios a través del amor que brindamos a los necesitados, de primera instancia provocaremos una sonrisa en aquella persona que recibe la ayuda en el momento de necesidad, en segundo lugar nosotros mismos podemos sentir regocijo de ayudar, y en tercer lugar, seguramente Dios sonreirá desde el cielo y dirá algún día: por  cuanto lo hiciste a uno de  estos pequeñitos, a mí lo hiciste.

No resistas al llamado, Cristo quiere usar tus manos…

Las manos que dan, nunca  vacías estarán.

Pre Ev. Yohira Jordan.

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