Nos hemos quedado solos

Uno de los miedos que el ser humano experimenta en varias etapas de la vida es: el miedo a quedarse solo.

Debido a los tiempos tan demandantes en que estamos viviendo, la mayoría de las personas llegan a sentirse solas en continuas ocasiones, deseando conectar con otras; esto puede darse en dos escenarios: físicamente alejadas de las personas que consideramos indispensables en nuestra vida o aun estando acompañadas.   La amarga experiencia de la soledad es difícil de enfrentarse, ya que en el duro transitar por ese camino desértico y solitario, a cada paso que damos nos invade el pensamiento ¡NOS HEMOS QUEDADO SOLOS! Con ello lo acompañan  sensaciones de vacío, abandono, y exclusión.

El Señor Jesucristo al enfrentar el duro proceso de la crucifixión, recibió desde golpes en su cuerpo, insultos, humillaciones, y abandono de muchos de sus seguidores, lo que nos lleva a pensar… ¿Qué pudo ser más doloroso? soportar la brutal violencia física, o saber que las personas a las que vino a servir y bendecir, por las que se entregó completamente así mismo, actuaron contrariamente a lo que Él hizo, algunos participaron en el acto, pero otros solo fueron indiferentes, el Señor Jesús se sintió abandonado en el momento en que más necesitaba (Mateo 27:46).

Jesucristo anteriormente había prometido que cuando volviera en nubes de gloria,  vendría por aquellas personas justas, aquellas que le brindaron alimento, abrigo, hospedaje, cuando más lo necesitó; y aunque pensaron que nunca le vieron, Él aseguro: por cuanto lo hiciste a uno de estos pequeñitos, a mí lo hiciste.

Probablemente al leer estas líneas lo menos que desearías es volver a lastimar al Señor Jesús, como podrás darte cuenta Él también se siente abandonado, pero también se siente amado, cuidado y valorado cuando ayudas a quien más lo necesita, esa fue una hermosa enseñanza que nos dejó, despojarte de ti mismo y pensar en los demás, dejar a un lado el egocentrismo contribuyendo a satisfacer alguna necesidad de otro, ya que las necesidades se refieren a elementos sin los cuales no es posible la supervivencia, a diferencia de un deseo que solo son cosas que queremos tener, para sentirnos mejor.

Hoy tienes una invitación a sumarte al grupo de personas que desean hacer algo por mejorar este mundo, parece que hoy en día son más los que se unen en contra de algo que a favor, son más los que se quejan del sistema que los que hacen algo por mejorarlo, más los que critican al pobre que los que se humanizan ayudándole, son más los que priorizan un deseo que una necesidad personal o de otro…

El Señor Jesús está esperando tu ayuda y servicio a favor de quienes más lo necesitan, únete al Ministerio que Él inició desde que estuvo en la tierra. ¡Es tiempo de demostrarle que esta vez no lo dejaras solo!


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